Juan Pablo Villamil Saavedra
Muchos años después, un joven que este momento se encontraba en esta misma biblioteca, encontró el libro y muy intrigado por él se lo llevo a su casa. Ya en la tranquilidad de su casa se disponía a leer el libro, ya que al joven le apasionaba la literatura. Cuando trató de empezar a leer, se dio cuenta que no podía encontrar el principio, trató de buscarlo y buscarlo pero nunca lo lograba, así que decidió empezar a leerlo en cualquier punto para por lo menos saber de que se trataba. Se dio cuenta que este libro era muy interesante, así que decidió leer y leer hasta que lo terminara. Duró días, meses, inclusive años en tratar de terminar el libro, pero nunca lo lograba. Cuando creía que lo iba a terminar, se daba cuenta que había muchas paginas más. El señor, ya cansado de tanto leer, un día decidió dar fin a su lectura, aunque extrañado por ese libro empezó a averiguar cómo era posible que existiera un texto que no tuviera ni principio ni fin. Así que siguió leyendo, pero no el mismo libro si no otros, para tratar de encontrar unarespuesta racional a este dilema. Leyó libros de biología, geografía, religión, hasta que encontró uno de matemáticas. Cuando empezó a leer este libro le pudo encontrar respuesta al enigma, ya que se supo que existen conjuntos de números que son infinitos y que tenían un orden específico. Y, ¿si existían números infinitos porque no existiría un libro o varios libros que al igual que los números fueran infinitos? Es decir, que el libro sea un conjunto de infinitas paginas, que se supiera cuál es el orden, pero nunca cuál es el principio y cuál es el final. Así el señor da una respuesta clara a esto y ya no lo agobia mas este enigma.