Alejandro Martín Maldonado / Cursos / Leibniz

 

 

Presentación

 

El problema de la unidad de lo diverso preocupa a Leibniz desde su formación escolástica hasta la configuración final de su sistema metafísico. El siglo XVII se caracteriza por ser testigo de una serie muy importante de quiebres, desligazones, rupturas. Descartes pretende hacer un corte frente a la filosofía medieval, la reforma protestante divide los miembos de la iglesia, el desarrollo de la ciencia moderna cuestiona la unidad del conocimiento. Y propiamente dentro de la filosofía unidades fundamentales como la del mundo y la del propio individuo comienzan a ser cuestionadas. La empresa de Leibniz (filosófica, pero también, política, religiosa y matemática) se caracteriza por la búsqueda de síntesis. Leibniz reconoce la importancia de los quiebres y diferencias pero se niega a pensar que esto imposibiliza cierta unidad. Se valdrá de dos conceptos fundamentales para “coser” los fragmentos: armonía y expresión . Los dos están profundamente ligados entre sí y provienen del entrecruzamiento de sus intereses tanto científicos como estéticos.

En el curso trataremos los distintos contextos donde se presenta el problema e intentaremos ir mirando como estos pueden traslaparse. Es importante notar como la cuestión de la identidad atravieza los distintos géneros de reflexión filosófica (teológica, ética, estética, lógica, metafísica) y todos ellos aparecen en Leibniz.

Uno de los aspectos más interesantes de Leibniz es la manera como la forma de cada reflexión es dentro de la misma motivo de reflexión. La forma de su discurso, su retórica, su lógica, su metodología, son tratadas simultáneamente con el objeto del que se ocupa; y muchas veces no es fácil distinguir uno de otro. Durante el curso vamos a seguir con cuidado esta auto-reflexión y miraremos cómo es llevada al límite dentro de la monadología.